El bruxismo no sucede solo al dormir. Algunas personas aprietan o rechinan los dientes durante el día, a menudo en momentos de concentración, tensión o esfuerzo. Reconocer el hábito permite proteger dientes, músculos y articulaciones con un plan individual.
Señales habituales
Pueden aparecer tensión en mandíbula o cuello, cefalea, desgaste dental, fisuras, sensibilidad o sensación de cansancio al despertar. Ningún síntoma por sí solo confirma un diagnóstico, pero una revisión ayuda a entender el origen.
Qué valoramos
Revisamos dientes, mordida, músculos y articulación mandibular, además de tus hábitos y síntomas. La solución puede incluir educación sobre el hábito, medidas de protección o una férula diseñada para tu caso cuando esté indicada.
Pequeños gestos útiles
Tomar conciencia de la posición de reposo —labios juntos, dientes separados— y hacer pausas durante tareas exigentes puede ayudar. Si el dolor, el bloqueo o el desgaste persisten, conviene no dejarlo pasar.